Llamar la atención, algo humano y comprensible – Citas ilustradas

Cuando alguien menciona que el comportamiento de otra persona está destinado a “llamar la atención” está haciendo referencia -sin saberlo quizá-  a la función de ese comportamiento.

Hay dos problemas que surgen cuando directamente asumimos la función del comportamiento del otro: El primer problema es que rara vez se considera que la función de una conducta no siempre equivale a la intención de una conducta, es decir, que estos procesos de aprendizaje son inconcientes y que la regulación ambiental sobre las conductas no siempre es evidente para quien las emite; el segundo problema es que cuando dicha función es interpretada desde afuera en lugar de ser evaluada a través de un método más confiable -como lo es el procedimiento de análisis funcional conducta- muchos errores pueden cometerse respecto a qué está influenciando el comportamiento y en qué medida.

Pero aun así, y asumiendo que se trata de una conducta operante -cuya consecuencia deseada sea obtener atención-, podríamos decir algunas cosas al respecto:

-Todos los seres humanos necesitamos atención, no hay nada extraño ni malo en eso. Demonizar el querer recibir atención es equivalente a demonizar el querer recibir amor y cuidados. La atención puede ser un reforzador muy poderoso.

-Si alguien está “llamando la atención” es probablemente porque no la tiene en la forma en que la necesita.

-Si la atención es consecuencia de una conducta indeseada, es probable que lo que estemos haciendo al ofrecerla sea aumentar la probabilidad de que esa conducta se repita en el futuro. Sin embargo, podemos ofrecer atención como consecuencia de una conducta deseada. Darla en el momento adecuado, esa es la clave.

Y este último punto es el más relevante quizá: asumimos que cualquier conducta que se reitera es consecuencia de haber sido reforzada en el pasado de alguna manera. Podríamos decir que la conducta ocurre porque en el pasado ha sido seguida por obtención de atención, para seguir con nuestro ejemplo. La conducta operante es resultado de un proceso de aprendizaje y es por eso que podemos sostener que es más hija del pasado que del futuro. Skinner lo dice mejor, y por ésto esta es la cita que seleccionamos para hoy:

El hecho de que la conducta operante parece estar dirigida “al futuro” es engañoso. Consideren, por ejemplo, el caso de la conducta de “buscar algo”. ¿En qué sentido eso buscado que aún no fue encontrado es relevante a la conducta? En general, buscar algo consiste en emitir respuestas que en el pasado han producido “algo” como una consecuencia.

Ciencia y Conducta Humana, Skinner, 1953