La tercera herida

En «Una dificultad del psicoanálisis» (1917), Freud usa una analogía que siempre me ha resultado simpática. Refiere que el amor propio de la humanidad ha sufrido tres graves afrentas o heridas por parte de la investigación científica. La primera afrenta tuvo lugar cuando se reconoció de manera general que la Tierra no era el centro del universo…