En los tiempos que corren


EN LOS TIEMPOS QUE CORREN

Un dia cualquiera de la mayoria de nosotros, esta lleno de actividades. Nos la pasamos corriendo de un lado a otro, haciendo, sin tener plena conciencia de hacia donde ni porque nos movemos. Sentimos que no hay tiempo para nada, que las horas pasan y el tiempo no nos alcanza: vivimos en un tiempo acelerado. De a poquito nos vamos alienando, nos montamos en esa vorágine que se nos escapa. Aparece entonces la ansiedad que nos señala el miedo a perder el control. Nos sentimos fuera de nosotros mismos, un poco en cada lado y en ningun lado. Quedamos entonces enganchados en las rutinas como un modo de detener lo imparable. Hacemos lo que tenemos que hacer. Los movimientos se vuelven automaticos. La reflexion cuidada acerca de los que nos sucede de a poco se va reemplazando por una hiperracionalidad: justificamos, analizamos, juzgamos pero realmente comprendemos? La mente empieza a tener la necesidad de calcular, de proyectar de modo de tener todo programado, de intentar controlar lo incontrolable. Transitamos asi el diario vivir dormidos hasta que algun acontecimiento o síntoma nos sacude.

Cuánto tiempo tenemos para detenernos y preguntarnos: ¿quienes somos? ¿Que queremos? ¿Cuanta atención le dedicamos a saborarear cada momento, a prestar atención a que nos sucede mientras nos suceden un sin fin de acontecimientos?

En estos tiempos que corren resulta dificil despertarse a los sentidos, despertarse a la atencion plena de cada momento.

Aprender un modo diferente de estar en el mundo, estando en contacto con uno mismo, y descubrir una profunda sensacion de bien-estar es posible emprendiendo el camino que propone mindfulness.

Mindfulness o atención plena es una capacidad humana básica que consiste en prestar atención sin juzgar a lo que va sucediendo en cada momento de la vida y permite desarrollar una conexión más plena y un contacto mas profundo con uno mismo y con el mundo. Mindfulness es además una práctica que permite cultivar la claridad, el autoconocimiento y una mayor comprensión. En el ámbito de la salud es una manera de aprender en forma vivencial la interrelación entre el cuerpo y la mente promoviendo los recursos propios.

A través de recuperar la conexión con el cuerpo, volviendo a los sentidos,  habitandonos, la mente se aquieta. Ese constante repiqueteo de  nuestros pensamientos que nos agobia cambia de ritmo. Se desarrolla entonces una capacidad de observación que sin juzgar nos permite tomar una distancia de lo que nos abruma y pasar de la reaccion inmediata a la posibilidad de dar a lo que nos sucede una respuesta. ¿Cual es la clave para que esto suceda? ¿De que modo esto es posible?Prestarle atención al cuerpo, abrir un espacio de recepción y de percepción, cambiando la relación con nuestro cuerpo, re-conociendolo, experimentandolo. Tomarse el tiempo necesario, darse otro tiempo, habitar los momentos, desacelerarse. Este modo de estar en los sentidos, en contacto, con la atencion plena nos conduce a un umbral en donde pueda surgir un proyecto de vida y no un programa.Volver a los sentidos, habitarse a uno mismo, transitar la vida despiertos, ese es el desafio que nos propone el mundo en estos tiempos que corren.

Lic. Manuela O’ Connell